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Cierra Gráficas de Prensa Diaria, la rotativa del grupo Zeta
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ltima actualizacin :: 11/03/2013 @ 11:29:42 (GMT+1)
El cierre de la rotativa de la sociedad anónima Gráficas de Prensa Diaria (empresa del Grupo Zeta), ubicada en Parets del Vallès (Barcelona), es otra consecuencia del cambio de paradigma que se vive en el mundo de la información; más exactamente, en el mundo de la comunicación en general.
¿Qué relación tiene esa desventura empresarial con La Voz?. ¡Mucho!
Vayamos por pasos. De entrada, ¿por que cierra Gráficas de Prensa Diaria?
Porque la impresión de El Periódico de Catalunya, el diario deportivo Sport, las revistas Tiempo e Interviú más los encargos ajenos al mundo de la información (publicaciones publicitarias, sobre todo) no justifican la rotativa, ni siquiera reduciendo personal, para lo que además apenas queda margen (actualmente tiene una plantilla de 102 trabajadores), amén de que hay más costes de producción, por ejemplo los de mantenimiento, que en ese tipo de ingenios son notables.
Finalmente, a pesar de que había renuencias a desprenderse de un instrumento que otorga teórica "independencia informativa" (solo teórica), Grupo Zeta ha optado por el expediente de extinción de empleo y liquidar la empresa.
Las dificultades que atravesaba Gráficas de Prensa Diaria no son nuevas y han aumentado al mismo ritmo que se imponen los condicionantes que obligan a la prensa a reinventarse, debido a las nuevas tecnologías de la comunicación y a los cambios que experimenta el mercado de la información (sobre todo los hábitos de consumo).
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(NOTA: El motor de esos cambios no solo consume carburante tecnológico, pero hay quienes insisten en la tesis de que el nuevo escenario se debe exclusivamente a los cambios tecnológicos porque así ocultan sus reiterados errores, su incompetencia, otros defectos todavía más graves e intereses que en algunos casos perjudican a la propia empresa)
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La rotativa del Grupo Zeta también imprimía el gratuito Qué!, desaparecido debido a la caída de la publicidad, y Público, que dejó de ser editado en papel. Para colmo de reveses, el único gratuito que resiste el tirón, 20 Minutos, buscó una opción más económica para sus ediciones del noreste de la Península y dejó de imprimirse en la rotativa de Parets.
La adquisición concitó inquietudes que fueron silenciadas
En su día, cuando La Voz de Galicia SA optó por adquirir la actual rotativa ya hubo algunos trabajadores de la casa que comentaron su inquietud por tamaña inversión. Es más, podemos asegurar que hubo dos periodistas que hicieron llegar las causas de su inquietud a por lo menos dos altos cargos de la sociedad editora.
Sin embargo, las dudas que suscitaba tan elevada inversión no se debían tanto al monto de la operación (la contabilidad no es el fuerte de los periodistas) como a los interrogantes y la reflexión que había abierto la actitud de las empresas editoras de los grandes periódicos europeos, amén de otros detalles.
Por aquel entonces, últimos años noventa, en Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos, etcétera, la mayoría de las empresas propietarias de los principales periódicos congelaron variados proyectos e inversiones, en especial todos los relacionados con las tecnologías de la impresión, que son los que requieren mayor y más prolongado esfuerzo de amortización.
¿Por qué?
Básicamente, porque los analistas de esas empresas aconsejaron a los propietarios (o accionistas) abrir un compás de espera de 3/5 años para comprobar si los hechos (el impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación y la evolución de los hábitos de los consumidores de información) confirmaban las enormes expectativas que había concitado Internet.
Cabe reseñar también que en esa época casi todos los grandes periódicos europeos ya habían externalizado sus rotativas hacía varios años, tal como hizo después La Voz de Galicia SA... Lástima que los linces que administran el rotativo coruñés, entonces Santiago Pérez ya estaba en la sancta santórum de la sociedad, obraran una vez más con manifiesto retraso y la empresa creada para administrar la rotativa, Gaesa, no fuera la garante original de la amortización).




